La cebollita que creyó ser un Ave Fénix

Quiero contar una historia acerca de como una cebolla blanca, común y corriente, se rehusó a morir...

Había una vez una casa muy grande con una cocina muy descuidada, podría decirse que casi estaba abandonada. En esta cocina de paredes color crema, ventanas con herrería blanca y cortinas amarillas con vaquitas, cocinaba el Dud.
Dud siempre quiso aprender a cocinar como los profesionales, lástima que nunca aprendió. En esa época la cocina estaba sola tooodo el día. No había quien hiciera el aseo porque los habitantes de la casa se encontraban de viaje en Paris. Sólo el Dud (que no fue de vacaciones) se quedo en casa. A veces utilizaba la cocina. Ese día por la mañana se preparó unos huevitos a la mexicana (Huevos revueltos con tomate, cebolla y chiles [ajís] verdes; los colores de la bandera de México). Le sobró la mitad de la cebolla, la cual se quedó ahí, aventada con el resto de las cebollas, en el lugar correcto donde están las cebollas dentro de esa cocina. Días después, Dud se dio cuenta de que el centro de la cebolla partida por la mitad se empezó a "levantar" y a poner un poco verde. Dud pensó para sí mismo:
- Ah esa cebolla no quiere morir.
Se humedeció los dedos en el fregadero y roció agua por toda la cebolla, olvidándola a su suerte nuevamente.
Pasaron aún más días, y de pronto el centro de la cebolla ya no era blanco, ya parecía algo así como una hojita verde de tamaño diminuto, pero el Dud no se daba cuenta. Cuando, por fin el Dud notó el cambio, ya había 3 hojitas verdes saliendo del centro de lo que parecía ser un tumor dentro del centro de la media cebolla que había servido previamente como desayuno en una receta de huevos a la mexicana. Nuevamente Dud se dijo:
- Ah esa cebolla no quiere morir.
Se humedeció los dedos en el fregadero y roció agua por toda la cebolla, olvidándola a su suerte nuevamente.
Pasaron aún más días, y el centro de la cebolla ya no era blanco, ya parecía algo así como una bola blanca, podrida y seca. Pero su tumor era blanco y de él crecian ya varias hojas largas y verdes. El Dud ignoraba estos cambios porque solo iba a la cocina a preparar algun sandwich o un Lomo de Atún a las finas hierbas de vez en cuando. nunca preparaba algo que necesitara cebolla.

Cuando, por fin el Dud notó el cambio, ya había una bola mediana con varias hojitas verdes creciendole de un bulbo blanco que creció del centro de la media cebolla que había servido previamente como desayuno en una receta de huevos a la mexicana. Nuevamente Dud se dijo:
- Ah esa cebolla no quiere morir.
Se humedeció los dedos en el fregadero y roció agua por toda la nueva cebollita y como si de un ave fénix se tratase, la cebollita renació de su propia mitad. Cuando el Dud se dio cuenta del milagro de la vida de esta cebolla hizo lo Único que pudo hacer en una situación así.

Tomarle fotos y subirlas a Internet......

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