12 de octubre de 2011

Como en casa o de por que me grita la señora...

La situación es la siguiente:

Oficinistas tipo "Godínez" en un "restaurante" cerca de su centro de trabajo 


Oficinista 1:
-Quiero arroz blanco con huevo estrellado...

minutos después (varios) el arroz llega color rojo y con el huevo revuelto.

-Sra. Linda... Mi huevo viene revuelto y lo pedí estrellado y el arroz también se lo había pedido blanco.
-PUES ES LO QUE HAY Y SE LO TRAGA!!! 
-Por eso me gusta venir a este lugar la Sra. Laura me grita igual que mi esposita.


¿Será cierto? He escuchado que es cosa común en las "cocinas económicas" de esta ciudad que la Hostess te trate como a un miembro más de su familia. Con la confianza de aventarte los platos a la mesa y gritarte que te comas todo lo que te sirven porque no les gusta desperdiciar comida. Otro poco y te mandan al rincón por no haber entregado tu reporte semanal, o peor aún, si no te comes la sopa te acusan con tu superior. 

Entiendo que los mexicanos solemos considerarnos en ciertas ocasiones como una gran familia. Cuando juega la selección todos somos parientes o cuando te encuentras en el extranjero y te encuentras un paisano lo saludas como si de tus primos se trataran. Pero a la hora de la comida... cuando tomamos nuestros sagrados alimentos creo que la convivencia se torna aún más fraternal. Sobre todo si tomamos en cuenta los hábitos que tenemos. Pocos tenemos la fortuna de poder ir a comer a nuestra propia hogar, pero aquellos cuyas jornadas laborales les obligan a tomar sus alimentos en la oficina misma o en la cocina económica más cercana tienen que conformarse con comer lo que hay. Nunca falla.


Menú del día

Sopa de pasta o consomé
Arroz
Tortita de papa /Pollo a la jardinera / Bistecs a la mexicana
Agua y postre

Especial: 
Pechuga Empanizada
- Milanesa
- Costilla o pechuga asada
con ensalada de Lechuga y jitomate

... y así es casi todos los días en casi toda la ciudad. Hay variedades claro esta. ciertos días, por ejemplo: todos los jueves, puede haber hígado encebollado en lugar de bistecs o sopa de verdura todos los miércoles. El postre casi siempre es gelatina de agua o plátanos con crema, y si el dueño es esplendido podrá aprovechar el pan duro para hacer budín de pan. La tortita cuando no es de papa, es de coliflor o de brocoli. En algunas cocinas excepcionales llegan a hacer chiles rellenos. Hay lugares en donde el precio fijo incluye las tortillas, el pan, la salsa, aguacate, crema y queso. En otros todo se cobra aparte. 

El punto es que una cosa es que haya confianza y familiaridad, y otro muy distinto es la falta de inocuidad en estos establecimientos. Yo pregunto ¿es común que haya cucarachas en las cocinas económicas de esta ciudad? no lo se. Pero mi sentido de la conservación me obliga a no volver a un sitio en donde haya visto un bicho de estos. 

... y todavía me quiere cobrar por un huevo que no me lo sirvieron como lo pedí????


Y de repente todo es negro.

La primera vez que esto me sucedió tendría como 12 o 13 años, según yo, más o menos allá por el año 1992. Había sufrido un accidente muy apa...