17 de enero de 2009

Las autenticas recetas de la bisabuela


Mi Bisabuela se llamaba Enedina Fernández. Yo no la conocí solo he visto algunas fotografías antiguas como esta. Dicen que le gustaba cocinar, ella iba al mercado de San Juan en la capital para comprar su mandado. Mi abuela dice que su mamá era una persona con mucho sazón.
Un buen día, hurgando en las cosas de la abuela, me encontré con un cuadernito forma francesa. Aparentemente muy viejo, tan viejo que se despedazaba en mi manos. Bueno, bueno, no tan, tan viejo como yo pensaba, solo de unos 50 años. Este cuadernito contenía las recetas de la Bisabuela Enedina, de puño y letra. Obviamente me apropie de él, previo permiso de la abuela. Nunca había heredado algo y estaba muy emocionado, pues podría hacer sus recetas según sus propias instrucciones. Supongo que también la novedad de poseer algo que había pertenecido a la bisabuela le agregaba valor emocional a todas las recetas contenidas ahí dentro.
Se trata de un verdadero tesoro familiar y contiene recetas para todo tipo de bizcochos y panes de leche. Para todos esos dulces que nos traen a la memoria aquella época de México y que hoy día nos hacen preocuparnos por un exceso de calorías o por una elevación de glucosa en la sangre.
Yo no se si me hubiera llevado bien con la bisabuela. Enedina murió cuatro años antes de que yo naciera. Todos las personas que la conocieron, me dicen que era muy buena persona. Pero sobre todo que cocinaba muy bien. Pronto estare elaborando sus recetas y estaré mostrando por aquí los resultados. Gracias Enedina por dejarme conocerte a través de tus recetas...



1 de enero de 2009

La necesidad de tracender... por lo menos la mia

Mi abuelo y yo
Tracender, creo yo, es una necesidad de cada uno ser humano que ha pisado este planeta. Es para mi, como alcanzar la anhelada inmortalidad que solo han alcanzado pocos. Ya sea a través de la historia, el arte o la ciencia, siempre recordamos a aquellas personas que han destacado en sus propias áreas de conocimiento. En mi caso, espero que los nietos de los nietos de mis nietos, recuerden quien fui, que sepan lo que hice y que lo hagan con orgullo. (...yo soy nieto de...) Lo cual también tiene que ver con la necesidad de saber de donde vienes, quienes son tus ancestros y que hicieron. Pero a veces esas son historias tan misteriosas y lejanas, que se confunden con el mito y las leyendas que se crea la propia gente para esconder que el tatarabuelo se cambió el nombre porque era un ladrón o que la bis-abuela tenia el apellido Hidalgo y que era nieta del Cura Miguel Hidalgo y Costilla.
Yo espero tracender de una forma un poco más positiva. Quiero comenzar una "tradición familiar" algo asi como el reloj de cadena que se pasa de padre a hijo de generación en generación. Ahora solo hay que esperar a tener mis hijos....... y que crezcan...... y que les guste ....... y que lo hagan con sus hijos....... y que a su vez siga así la bonita tradición hasta los nietos de los nietos de mis nietos........

Tal vez pueda convencer al Chorizo (asi le dicen a mi papá), de que él inicie con la bonita tradición y asi le ahorramos una generación.......

Y de repente todo es negro.

La primera vez que esto me sucedió tendría como 12 o 13 años, según yo, más o menos allá por el año 1992. Había sufrido un accidente muy apa...