29 de enero de 2014

Una de buñuelos

Cuenta la leyenda que en una fría de mañana de invierno... Ah! ¿qué dijeron?, este va a contar un cuento. Pues no!, hoy toca que les comparta una de esas recetas clásicas de mi abuelita.
Buñuelos de Molde, Es muy muy muy importante contar con un molde de estos porque si no pura mugre que les va a salir y las figuritas no quedan.


Ingredientes:

1taza de harina de trigo (Cernida 3 veces. Cernida quiere decir que la pasen por un colador 3 veces para que se vea bonita la harina)
1 Cucharadita De Sal
1 Cucharada de Polvo Para Hornear (Royal funciona bien)

Por otro lado

4 Huevos
Un vaso chico de Leche entre 250 y 300 ml
30 Gr. de Azúcar de la normal de caña
50 Gr. de Mantequilla pura de vaca, nada de margarina ni otros productos de grasa vegetal.
Un chorrito de Vainilla

Aceite para Freír
Azúcar con canela: un chorro, digo, la necesaria.

Procedimiento:

Pasar por un colador la harina junto con el polvo para hornear y la sal. (cernir)
Batir los 4 huevos, se puede usar batidora, licuadora de sumersión o su manita, como en este caso.
Poco a poco se van agregando los otros ingredientes, el azúcar, la mantequilla, la vainilla, y la leche
Se bate bien. Después se le va agregando la mezcla de harina, sal y polvo para hornear de a cucharada, batiendo y deshaciendo los grumos que se puedan formar entre una cucharada y otra. No echar toda la harina de un tirón.

La mezcla debe quedar lo suficientemente liquida, (debe hacer hilo). Una vez lograda la consistencia deseada, se deja reposar al rededor de unos 20 min.

Mientras, por otro lado en una cacerola de cobre. (o cualquier cacerola está bien) se pone a calentar suficiente aceite para freír (500ml está bien). Se pone a calentar el molde dentro del aceite, si el molde no esta caliente, el buñuelo no se despega y se quema. (de todos modos se me pegaron a mi). Se sumerge el molde para buñuelos en la mezcla hasta llegar poco más de la mitad del molde, sin llegar a cubrirlo completamente, ¿Recuerdan los bimbuñuelos como son como huecos por debajo? es por esta razón. si cubren todo el molde, el buñuelo se sella y no se despegará del molde. Ya que su molde tiene la mezcla, páselo al aceite caliente y hagan un movimiento de subir y bajar del molde hasta que se despegue el buñuelo más rápido. Si no despega pero si aflojó, ayúdenle con unas pinzas o un tenedor. Si ni siquiera aflojo, algo está mal y habrá que limpiar el molde e intentarlo de nuevo. ya que hayan logrado que se despegue, hay que dorarlo por ambos lados.

En otro plato, mezclar azucar y canela para revolcar los buñuelos una vez dorados.

El verdadero punto punto esta en la practica y en conocer su material. Hay moldes de lamina que requieren calentarse menos que un molde de hierro. Si cocinan en cacerola de barro el aceite tardará más en calentarse que en una cacerola de cobre. Si la mezcla esta muy espesa no se "subirá" a su molde, si esta muy aguada se quemará con facilidad.

Tienen que practicar para encontrar el balance ideal entre estos puntos y comenzar a hacer sus buñuelos. Los primeros 5 o 6 buñuelos quedarán feos  y quemados pero una vez que le agarren la onda, tendrán torres y torres de deliciosos buñuelos de viento

Gracias abuelita por tu receta.


27 de enero de 2014

Recomiéndame un libro

Hace un par de semanas una amiga me escribió para pedirme que le recomendara un libro. Yo le preguntaba qué le gustaba leer y me respondió que no sabía exactamente que quería. Rápidamente hice una lista de unos 7 u 8 libros de varios géneros para que pudiera elegir. En esa lista había thrillers, fantasía, ficción, aventuras, best-sellers y clásicos.


Lo cual, me trajo el recuerdo de que hace algún tiempo escuche la expresión "Visitar los clásicos" y la hice propia. Fue entonces que comencé a leer a amigos como Dostoyevsky, Verne, Melville, Doyle, Twain, Dickens, entre otros. La lista de literatura clásica es larga y, digamos, complicada. Hay asignaturas en las casi todas las universidades del mundo para estudiar esto; pero me preguntaba yo: ¿Que es un clásico?, ¿Por qué leemos o deberíamos leer libros y/o autores clásicos? y sobre todo ¿Qué es lo que hace a un libro clásico?

En primer lugar deberíamos definir que es un clásico. En el sentido estricto del concepto establecido por los estudiosos de la lengua (en la parte occidental del mundo), un clásico se refiere a un objeto y obra que proviene de la época clásica del arte y el conocimiento, es decir, de cuando vivían los griegos y romanos. Dejaremos al Oriente en paz por este momento. Pero para los ciudadanos de a pie, como nosotros, (creo) un clásico se puede definir como una obra que es, en primer lugar, del agrado de los lectores, que es tan buena que supera el paso del tiempo, se gana un lugar en los anales de la historia, de algún modo su temática continúa vigente y son trabajos de gran mérito artístico.

Ahora que ya saben mi definición de clásico, me gustaría complementarla con el famoso ensayo "Por qué leer a los clásicosque escribió  Italo Calvino, escritor italiano (1923-1985), y que fue publicado después de su muerte. En este ensayo, el autor incorpora al propio lector dentro de la definición de clásico. Dice que una persona puede elegir sus propios clásicos con base en la propia experiencia de lectura. Un libro se puede leer de una manera en la juventud y se puede re-descubrir nuevamente en la etapa madura, entendiendo que la experiencia propia (que no se posee cuando se es joven) le brinda al lector un nuevo contexto completamente distinto. A estas alturas sabemos que el libro ya es del agrado del lector, y éste puede volver a leerlo (releerlo) en la vejez encontrando cosas de las que no se había percatado en sus primeras visitas a su libro favorito, haciendo de la obra un clásico propio Es decir que el libro sigue siendo el mismo, pero las circunstancias de lectura no lo son, y eso le da toda una nueva experiencia al lector. El ensayo continúa a niveles un poco más elevados e integra puntos de vista sobre la sociedad, la identificación del lector con el autor, la crítica, etcétera.

Otra definición que quisiera incorporar proviene de la maestra Fannie M. Clark. En realidad la definición proviene de sus alumnos de 8º grado; el equivalente a 2do o 3ro de secundaria, con chicos entre 13 y 15 años. "Clásicos son los libros que obtienes de tus padres, y que guardas para poder pasarlos a tus propios hijos."

En otras palabras: Cada quién hace sus clásicos. 

Haciendo uso de la famosa frase chilanga: "En gustos se rompen géneros, y en opiniones hocicos" puedo asegurarles que estoy de acuerdo con esta idea. A mi me puede gustar mucho un libro que, a la mejor, no es el más popular, pero que he leído y releído varias veces. O por el contrario, el libro puede ser un bestseller, ser muy popular en ventas y demás, y no ser de mi agrado.

De este modo puedo recomendar sin temor a equivocarme, obras como: "Historia de dos ciudades" de Charles Dickens, "Las aventuras de Sherlock Holmes" de Sir Arthur Conan Doyle,  o los "Cuentos de los hermanos Grimm" de Jacob & Wilhelm Grimm; que son obras que en nuestra cultura se consideran clásicas, y que en lo particular disfruté mucho y que estoy seguro que releeré en algún momento de mi vida.  Conjuntando ambas ideas, que los clásicos son libros que destacan en su contenido, aportación, conocimiento y cultura humana; y al mismo tiempo son libros que nos agradan mucho. Entonces, cada quién podría elaborar su propia lista de libros favoritos, mezcla de clásicos y "nuevos clásicos".

Para concluir les dejo dos frases.
Italo Calvino: "... siempre hay un numero enorme de obras fundamentales que uno no ha leído."
Frank Zappa: "So many books, so little time."

Links: Ensayo completo "Por qué leer a los clásicos" Traducción al español.
https://www5.uva.es/guia_docente/uploads/2013/528/46754/1/Documento4.pdf



Clásicos vs. Nuevos Clásicos
Caperucita Roja (Izquierda: Grabado de Gustave Doré. Derecha: Ilustración de J.  Scott Campbell) 

19 de enero de 2014

y seguiremos pidiendo Negritos...


Otra vez llegué tarde a la discusión. El pasado noviembre, La empresa Bimbo, fabricante del conocido y tradicional "Negrito" Bimbo® lanzó una campaña en redes sociales para cambiar el nombre de este famoso pastelito (Pan de Media noche relleno y cubierto de chocolate). Con la premisa "Los nombres cortos tienen más onda" la empresa invitó a los consumidores a votar entre 5 nombres: Rulo, Choko, Funky, Afro y Nito. Así los consumidores eligieron Nito como nuevo nombre del producto. Según me he enterado en mis investigaciones, Bimbo no hizo ninguna declaración oficial de las razones del cambio de nombre. Mi intuición y mi obsesión con las teorías de conspiración me hacen pensar que el presidente Obama solicito este cambio a la empresa. Nada de esto está confirmado, repito, nada de esto está confirmado.

Haciendo una retrospección sobre el personaje de la marca, he llegado a la siguiente conclusión: al inicio (1983) el personaje era claramente un niño africano, vamos un auténtico negrito, y chance, hasta caníbal, por aquello del tocado de hueso. Éste fue evolucionando con los años, así como el "Gansito" Marinela®, hasta llegar a este niño de piel clara, vestido de skato y peinado afro (No he podido determinar si es una peluca o al niño le hicieron base). Concluyo, se trata de un cambio claramente racista. Creo que en México no existe la discriminación racial contra los afro-americanos (afro-mexicanos?) desgraciadamente, si la tenemos entre nosotros mismos y contra los indígenas mexicanos. pero eso es otro tema, del cual hablaré cuando le cambien el nombre a la Cerveza Indio. Retomando, creo, y repito que es sólo mi opinión, que la empresa realizó este cambio por ser "políticamente correctos" con los mercados a los que llega este producto.

Me pregunto, ¿En realidad la comunidad Afro-americana en México levanto una queja en CONAPRED* contra el nombre de un inocente pastelito? En las familias de México y aún más entre los grupos de amigos, siempre hay un miembro al que se le llama "El Negro" o "La Negra"; y aunque en algunos casos, lo menos, este apodo si lleva una connotación ofensiva, en la gran mayoría de las veces que se utiliza es forma fraternal y con cierto cariño. Creo que esto es por la idiosincracia del mexicano, que se burla de todo, pero en buena onda. Para mí este cambio de nombre atenta contra esta buena onda de la que les hablo. Al concientizar al consumidor de que el nombre Negrito es negativo, se hace al mismo tiempo la declaración de que ser afro-americano es malo y por eso hay que cambiarle el nombre a un producto. Recordemos el caso de los timbres postales que emitió Correos de México con la figura de Memín Pinguín y la lluvia de reclamaciones de EUA por discriminación. ¿A quién en México se le habría ocurrido que esto despertaría tal inconformidad?. Por otro lado ¿Acaso ya no se venden en México los discos de Cri-cri con las canciones del Negrito Sandía, La Negrita Cucurumbé y el Negrito Bailarín?

Desde mi punto de vista como mercadólogo, el cambio de nombre de un producto con un posicionamiento tan amplio, tal que, los mismos consumidores rechazan el cambio, es un movimiento que obedece a razones ajenas al mercado.

Tal vez no pensaría esto si Bimbo® hubiese emitido algún tipo de comunicado a través de su departamento de Relaciones Públicas, pero diversos medios han tratado de acercarse a la empresa por los caminos adecuados y no han encontrado más que silencio. De igual forma la CONAPRED no ha respondido a las preguntas de si ha habido alguna queja formal en contra del nombre del pastelito.

Aún así, y por algunos años más, el posicionamiento nos hará seguir pidiendo "Negritos" en la tienda de la esquina.

Negrito Bailarín (Remasterizado) by Cri Cri on Grooveshark

http://www.bimbo.com.mx/productos/nito
https://www.facebook.com/BimboNegrito?fref=ts
* Consejo Nacional para Prevenir La Discriminación

7 de enero de 2014

Me gusta la garnacha, si es light mejor.

Entre tanta comedera uno tiene que hacer esfuerzos sobrehumanos para seguir con el regimen. Haber sobrevivido a las posadas, navidad, año nuevo, rosca de reyes y sus respectivos recalentados con solo haber ganado 1.8kg es un resultado digno del reconocimiento de cualquier nutriólogo de esta ciudad.

Y entonces, después de toda la tragadera vienen los propósitos de año nuevo inherentes a la perdida de peso, la rehabilitación de la condición física y la obsesión de conseguir/mantener un cuerpo de portada de Men's Health. (o Women's Health según corresponda o se prefiera). Así llegamos al cliché de mencionar que en esta primera semana del año los propósitos de bajar de peso son muy populares y los gimnasios están llenos de voluntades, al fin quebradizas, que al llegar al mes de marzo se habrán dado por vencidas y habrán retomado los hábitos de la garnacha. No los culpo, tampoco los juzgo. Me solidarizo con ellos y comparto con esas personas la delicia del huarache con costilla, la gordita de chicharrón y el tlacoyo de requesón. Pero ¿Por qué la mayoría de ocasiones en que nos proponemos una meta de este tipo fracasamos? Bueno en realidad la respuesta se llama voluntad.

Heidi Grant Halvorson tiene un librito en el que explica al lector que la voluntad no es esa fuerza misteriosa que permite a la gente exitosa alcanzar sus metas. En Succeed: How we can reach our goals, Heidi, quien es una investigadora del éxito, nos explica que la voluntad se define mejor como autocontrol y es como un músculo que requiere ser ejercitado. Así como hay atletas especializados para pruebas de fondo, de velocidad, de deportes de conjunto, de la misma manera tenemos distintas características, habilidades y factores personales que determinan la forma en que alcanzamos nuestras metas. Por esta razón es muy importante identificar nuestras propias habilidades de autocontrol. Esto nos permite definir la estrategia que tomaremos en cuenta para las acciones que deberemos llevar a cabo para alcanzar nuestras metas.

Uno de los muchos consejos que nos brinda la Dra. Grant, es que debemos tomar en cuenta distintos puntos de vista para establecer las metas; en función del ¿Qué? y en función del ¿Por qué?. Para elegir el punto de vista que más nos conviene debemos preguntarnos con cual nos sentimos más cómodos. supongamos que estamos pasando la aspiradora por toda la sala. ¿cuál es la meta?

  • Punto de vista ¿Qué? - Estamos levantando el polvo del piso 
  • Punto de vista ¿Por qué? - Estamos conservando una habitación limpia. 
La acción es la misma, las metas podrían definirse de la siguiente manera: 
  • Levantar toda la basura y polvo del piso de la sala -> ¿Qué?
  • Tener una casa limpia -> ¿Por qué?
Podemos adaptar nuestra forma de plantear metas de acuerdo a que tan complicada nos parece la meta.


El punto de vista ¿Qué? nos ayuda a descomponer una meta especialmente difícil, en una secuencia de pasos que al completarlos se alcanzaría la meta automáticamente.

El punto de vista ¿Por qué? nos ayuda a ver con una mayor perspectiva una meta complicada. Apela a la motivación personal del por qué se quiere alcanzar dicha meta. Lo ideal para alcanzar esta meta es analizar los pros y los contras de alcanzar la meta.

Así podemos establecer la meta de bajar de peso de las siguientes formas:

  • Punto de vista ¿Qué? - ¿Que debo hacer?
    • Comer más verduras
    • Hacer  ejercicio
    • Monitorear el peso
  • Punto de vista ¿Por qué? - ¿Por qué quiero hacerlo?
    • Tener una mejor alimentación
    • Procurar una vida más saludable
    • Disminuir los riesgos de enfermedades. 
Como se puede apreciar, la meta es perder de peso. El cómo atacamos el problema, determina si tenemos éxito o no en alcanzarla. Las probabilidades aumentan si tenemos el autocontrol para seguir motivados en lograr nuestro objetivo. 

Succeed: How we reach our goals.
Heidi Grant Harveson

Editorial Hudson Street Press (Penguin group)
1a Ed. 1973
ISBN: 9781594630736

5 de enero de 2014

1957


Puppy Love, 1957
1957, Puppy Love

Año: 1957.
Albert Camus ganaba el premio Nobel de literatura.
Akira Kurosawa nos regalaba su versión de Macbeth.
Jack Kerouac publicaba su libro "En el camino".
 El 1er submarino nuclear, USS Nautilus, igualaba las hazañas descritas por el Nautilus de Verne en 20,000 leguas de viaje submarino.
La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas lanzaba el Sputnik I, y meses después Laika se convertía en el primer perro en ir al espacio.
Pedro Infante falleció al estrellarse su avión

Y mientras todo esto sucedía, yo esperaba a mi chica a la vuelta de su escuela y obvio nada de esto nos interesaba. Lo nuestro era ir por una malteada de fresa al café, encender la rocola y bailar rock & roll al ritmo de Elvis. Nos encontrábamos a mitad del verano y todo estaba perfecto.

Patricia Márquez era la chica de mis sueños; muy inteligente, muy cariñosa y muy linda. Le gustaba casi lo mismo que a mi: El rock & roll, Elvis, Bill Halley, las malteadas, las fiestas, bailar, patinar y lo mejor de todo: Paty me quería como su galán.

Había conseguido que nos invitaran a una fiesta donde tocaría una banda nueva "Los Black Jeans"* en una casa de la colonia Condesa. Esta era una de las pocas bandas que tocaba Rock & Roll en México por esos días. No podía aguantarme las ganas de contarle a Paty lo que haríamos el sábado por la noche. Ustedes no lo saben pero este era el mejor regalo de cumpleaños que podía darle. Ese sábado 27 de Julio a las 9:00 de la noche pasé por ella a su casa en el nuevo Chevy azul y blanco convertible de mi papá. Era la primera vez que me lo prestaba y yo había prometido cuidarlo más que a mi propia vida.

Nos dirigimos hacia la dirección de la fiesta. Paty se veía hermosa. El largo cabello castaño le caía por la espalda en una cola de caballo,  la mirada de ojos color café con que me hechizaba a cada cita y los pequeños labios pintados con carmín, como ella llamaba a su lápiz labial, enmarcaban su tierno rostro. Iba vestida con su blusa de rayas azules y rojas que tanto me gustaba, haciendo juego con una falda ampona del mismo tono de azul. Toda ella era hermosa e irresistible. Realmente me costaba trabajo portarme como un caballero. Esto lo sabía ella, porque en ocasiones simplemente me era imposible ocultarlo. A veces creo que se esforzaba por ponerme en ese estado. Llegamos a la casona en la calle de Colima, obviamente se trataba de una fiesta familiar. Seguramente el cumpleaños de la hermana o prima de uno de los de la banda.

Por aquellos días la juventud en México era muy "fresa" es decir,  fuimos muy tranquilos, no hacíamos grandes desmanes, ni fuimos rebeldes sin causa, como en la película de James Dean. No, eso no se veía en México. A nosotros si nos gustaba ir a la UNAM. Por eso me extraño ver a un grupo de 5 tipos malencarados, aparentemente motociclistas, que claramente no estaban invitados a la fiesta, entrar y hacerse espacio a empujones. Llevábamos bailando varias horas y teníamos pila para varias horas más. Yo bailaba con Paty al ritmo de El tigre, hacía los gestos del felino al darle vueltas por la pista. Y sí, obviamente, me sentía más fuerte que un león. Ni siquiera sabíamos si bailábamos bien, sólo nos divertíamos como nunca.

En uno de los giros felinescos, salí volando contra uno de estos gorilas enchamarrados de cuero negro y estoperoles. Intenté disculparme pero otro de los individuos ya había tomado a Paty por los brazos y la obligaba a darle un beso. Me tomaron por la espalda y me azotaron contra uno de los marcos de la puerta. Me gire medio atontado por el golpe para ver que estaba pasando. Tres de los gorilas estaban parados frente a mi. En menos de lo que pude darme cuenta, estaba empujando gente, cubriéndome de la cabeza de la lluvia de golpes. Solté una patada a la entrepierna de alguien y lo empujé contra otras personas sin darme cuenta si eran los gorilas o no. Me escabullí hacia dónde, según yo, había visto a Paty por ultima vez. La vi forcejeando contra el "motociclista No.2" y lo único que se me ocurrió fue, tomar una botella de una de las mesas y correr hacia él. En mi mente sucedió así:

Tome la botella, corrí hacia el tipo que intentaba pasarse de listo con mi chica, le reventé la botella en la frente. El vándalo caía hacia atrás, inconsciente, con la frente llena de sangre y brandy. En ese momento me giraba y pateaba nuevamente la misma entrepierna que pertenecía a otro de los motociclistas y que venía hacía mi con toda la intención de darme un puñetazo en la cara. El dolor causado era tanto que el tipo perdió la consciencia. Dos fuera, me quedaban tres. Me puse delante de Paty para que esos tipos no pudieran alcanzarla. Tome una silla y la arroje tan fuerte contra uno de ellos que no pudo reaccionar a tiempo para quitarse, lo golpeo en la boca del estómago. Fuera de combate. Los dos restantes me miraron, y algo vieron en mi, que los atemorizo y salieron corriendo del lugar...
Esto fue lo que en realidad pasó.
Tome la botella, corrí hacia el tipo que intentaba pasarse de listo con mi chica, intenté golpearlo en la cabeza con la botella pero el tipo detuvo el golpe, me quitó la botella de mano, y lo último que recuerdo fue que todo lo veía nublado por mi propia sangre, un fuerte dolor en la frente y un intenso aroma a brandy. 
Me despertaron con sales. Paty estaba arrodillada a mi lado colocando una bolsa de hielo sobre mi frente. Me explicaron que después de desmayarme alguien llamó a la policía y los tipos huyeron al escuchar las sirenas. "Al menos me porté como un valiente" pensaba mientras Paty acariciaba mi frente.

- ¡Ah, que tonto eres Mario! Pudieron haberte matado. - dijo Paty con cara  de desaprobación.

Era la hora de llevarla a casa. Le abrí la puerta del convertible, aún mareado. Ya era bastante tarde, pero aún así decidí tomar el camino largo solo para estar con ella unos minutos más. Pasaban de las 2:30 de la mañana y circulaba por Paseo de la  Reforma. Silencio, todas las respuestas las preguntas que le hacía a Paty me lo respondía con silencio. No sabía si estaba molesta conmigo por no haber sido lo suficientemente hábil para pelear o por no haber salido tras ellos al recuperar la consciencia. Me detuve frente al Ángel de la independencia. Paty se soltó a llorar.

-¿Qué te pasa? -
- ¿Cómo que qué me pasa? ¡Te pudieron haber matado Mario! No pensaste ni por un minuto que en pudiste dejarme sola en este mundo. ¡Pensé que te habían matado! ¡Por dos minutos me sentí la mujer más sola de este planeta y por tu culpa! No me dejes Mario. ¡No vuelvas a abandonarme así! Te amo tanto.

Puedo jurar que al momento de tomarla en mis brazos y besarla, el suelo se estremeció tanto que hasta el Ángel se cayó de su pedestal...

Ángel caído 1957

Y de repente todo es negro.

La primera vez que esto me sucedió tendría como 12 o 13 años, según yo, más o menos allá por el año 1992. Había sufrido un accidente muy apa...